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Terra
La Coctelera

Capítulo 2, día 1. Un final, mi final.

Mi historia de amor con Elisa parece haber encontrado una especie de final. Quizás sea solo otra de esas veces en las que creo que es el final pero luego no lo es. Ya no sé ni que es lo que quiero, si deseo o no que este sea el final. La amo, solo ella sabe hasta que punto, pero su felicidad no depende de la mia.

Sé que sin distancia este tipo de cosas no pasarían, y una y otra vez le he insistido que si quiere, me mudo, tan sólo tiene que pedírmelo. Porque yo no lo veo como un favor personal, lo veo como un acto de pareja. Sin embargo no se atreve, dice que por mi familia. Sabe que mi relación familiar no es precisamente la ideal, de 4 hermanos soy el único que ha pasado toda su vida bajo el mismo techo.

No considero que la razón deba mezclarse con el amor. Es por eso por lo que llego a dudar que me ame. No para de razonar, errando además al partir de la base de que yo razono. Yo no razono, tan solo amo.

Dice además que no debería dejar a Sara, porque ella está muy bien conmigo y tiene claras las cosas, mientras que Elisa con esas dudas, cree no merecerme como supuestamente lo hace Sara. Mas quien me mereciese, suponiendo la base poco demostrada de que yo sea una buena persona, es aquella que me haga feliz, ¿no? No comprendo las dudas de Elisa, no entran en mi mente y me destrozan el corazón.

He llorado fuertemente hace unos minutos, pero ahora estoy absolutamente frio y pasivo, como sé que lo está ella. Me gustaría que mañana me dijese "lo siento, tienes razón, no pienso volver a hacerlo, no voy a dejarte nunca jamás porque lo único que importa es que te amo, y que no sé vivir sin ti", que es basicamente lo que siento yo. Sin embargo, sé que no lo hará. También me gustaría que dijese que me merece más que Sara, porque lo vería una recompensa a tanto que intento demostrarla que la amo. Pero tampoco pasará.

Es por esto por lo que no diré que tipo de final es. Podría haber sido un final malo con ambos discutiendo a muerte por motivos oscuros, o un final feliz con ambos juntos. Sin embargo no es ninguno de estos. Es un final, como otros que ya hemos tenido, un final absurdo pues dicen que el amor debe prevalecer sobre todo. Pero es un final al que ojalá nunca le tenga que poner el calificativo de "definitivo", pues entonces pasaría de ser un final, a ser mi final.

Lloro por ti en la noche cariño sin saber por qué te amo. Lloro sin saber si serías feliz en una eternidad a mi lado. Pero no es eso cariño lo que yo quiero que pienses. Tan solo piensa si me amas. Piensa si soy el camino a tu felicidad y a un futuro ansiado, tal como sé yo que lo eres tú para mi. Piensa rápido porque yo sé la respuesta, pero mi corazón esta herido y yo, desolado. Siempre seré tuyo.

Capítulo 1, Bonus

El amor no entiende de razones. Ni tampoco de palabras. Las definiciones han sido muchas, todas correctas y todas falsas. Cada cual siente el amor a su manera, algunos, ni lo sienten. Para algunos el amor no se encuentra con otro individuo de la sociedad, sino que aman el poder, el dinero, o cualquier bien material.

No obstante, el amor suele entenderse como un sentimiento compartido por dos personas. Pasemos entonces a hablar del amor carnal, el amor que implica contacto, ese amor diferente a cualquier otro, pues puedes amar de otra manera a familiares o amigos. Pasemos al otro amor, el de verdad, el que mata, el que te hace reir y llorar sin motivo aparente.

Describirlo es poco más que una ilusión. Estoy hablando ahora mismo, mientras escribo esto, con la persona que amo. ¿Por qué se que la amo? Porque lo creo cuando lo digo y soy capaz de hacerlo sin despeinarme. Porque lloro de dolor y sigo escribiendo esto y diciendo que la amo. Porque no existe razocinio alguno que explique mi comportamiento.

Porque escribo sobre ello y ningún comentario en contra puede hacerme dudarlo. Porque mi amor no depende del suyo. Porque escribo esto sabiendo que ella lo leerá, y sin embargo sé que aunque esto pueda gustarle, ella ya lo sabía antes de leerlo. Porque no sé explicar lo que es el amor, pero si sé que si amas a alguien, lo demuestras con ímpetu y no dejas que nunca nadie lo dude.

Porque el amor no es una creencia. Es un sentimiento incontrolable, que desde que aparece no te suelta, tan exclusivo y adherido a la persona por quien lo sientas que sabes que jamás desaparecerá.

Concluyo pues diciendo como frase final que el amor es todo lo que he dicho y lo que no he dicho, sin ser mucho más de lo que he dicho y a la vez sin ni siquiera parecerse a lo que mis palabras puedan expresar.

Capítulo 1, día 5. Las nubes del ayer

Ayer al levantarme tuve que volver a ir a que me sacaran sangre. Al parecer, algo falló o no bastó, cada rata de laboratorio dice una cosa. Así empezó el día, me quitaron algo que me pertenecía. Y he sentido que terminaba de la misma manera, aunque solo fuese una estúpida sensación.

Después del médico, bien aprovisionados, mi familia y yo hemos decidido ir a la montaña a ver la nieve. Lo cierto es que por aquí no suele nevar, así que cualquier copo pasa a ser adorado cual actor hollywoodiense tras una desastrosa y dolorosa muerte. Supongo que el tacto no es uno de mis fuertes.

Ascendimos hasta unos 1700m de altura, y se dejaron ver restos de hielo, pero nada de nieve blanda. Más bien una broma de mal gusto. Aparcamos bastante lejos del pico, donde esperábamos ver más nieve, así que decidimos caminar hacia allí. Mi gozo en un pozo, la poca nieve que cayó pasó seguramente a convertirse en muñecos de nieve que orgullosamente pusieron los primeros afortunados sobre el capó de sus coches. Así van las cosas.

Ya que no había nieve, era hora de comer algo. Y así lo hicimos. En todo ese tiempo, ni un toque de mi amada Elisa, tampoco de Sara. Extraño, aunque de cierta manera predecible. Elisa y yo no hablamos anoche porque había quedado por la tarde con Sara, y se demoró un poco la cita. El resultado fue que Elisa, que también había quedado con sus amigas, llegó antes y se quedó dormida. Eso siempre hace que los toques sean menos en cantidad. Sí, son las chorradas de los enamorados.

El día parecía transcurrir sin problema alguno. Elisa me dejo puesto en el Messenger que salía por la tarde con sus amigos. Otra vez. Yo casi no tengo amigos, tuve que elegir entre Elisa o mis amigos. No fue una elección que ninguno me pusiera entre la espada y la pared, yo hice esa elección porque no podía compatibilizar. Además, pretendía mudarme, no tenía sentido seguir con mis amigos.

Toda la tarde sin un toque. Extraño. Se da el caso de que ambos sabemos las contraseñas del otro de las cuentas de correo y demás, así que eché un vistazo. Email de su ex. La luz de alarma se encendió. El mensaje no lo escribiré de forma textual. Tan solo decía que la quería "a grosso modo". "Me cago en...!!!" Otra vez él. Nunca la deja en paz.

La ira se movía en mi cuerpo, una ira proporcional a mi desconfianza. Y ambas en aumento. Mi capacidad de razocinio sin embargo disminuía a marchas forzadas. Hasta que conseguimos hablar. Yo como siempre, precipitándome. Mi miedo a perderla, desconfianza por sucesos anteriores de los que yo tuve toda la culpa son los que me llevan a esto.

Hace unos meses, cuando viajé y eliminé de golpe los mil quinientos kilómetros que nos separan a mi y a Elisa, su ex se presentó en varias ocasiones, persiguiéndola de forma casi criminal. Yo no le vi la cara, no gocé de esa suerte. Sin embargo no lo juzgaré por el momento, desconozco sus motivos.

Si puedo juzgarme a mi sin embargo. Dubitativo, con complejo de inferioridad y miedo a estar solo. Idiota hablando en plata. Hoy me he encargado de nublar un día que a pesar de todo, amanecía con ciertos claros. Y todo, por traer a mi presente las nubes del ayer.

Capítulo 1, día 3. La claridad del mañana

Que días estos. He quedado con mi novia dentro de 2 horas, y sin embargo no dejo de pensar en ella, en el amor de mi vida. Sí, la vida es así, mi novia y el amor de mi vida son 2 personas diferentes. Lo que no sabe mi novia es que voy a dejarlo con ella, no puedo seguir adelante mientras yo sienta esto. Ella si sabe que voy a dejarlo con mi novia, porque de hecho, somos pareja y estamos pensando en vivir juntos. La cosa se vuelve algo más interesante,  ¿no?

Hoy, como viene pasándome desde que ella y yo volvimos juntos, he pasado un poco más de la que se supone que de verdad es mi novia. No puedo llevarlo, y sin embargo sé que tengo que seguir un poco adelante. No son buenos momentos para dejarlo, la vida no entiende de justicia. Pronto lo haré, no se alargará eternamente, pero hoy no es el día.

Ya que hablar de mi novia y de ella es un tanto complicado y mareante, vamos a ponerles nombres. Mi novia se llama Sara y la chica que es y siempre será el amor de mi vida, Elisa.

Elisa acaba de quedar con sus amigos para ir al centro comercial, y se ha tenido que ir con cierta prisa. Hoy me han sacado sangre por primera vez en mi vida (parece mentira a estas edades), y necesitaba algo más de cariño a ser posible. El caso es que quien se ha preocupado por mi, ha sido Elisa, como yo deseaba. Sara está demasiado ocupada, aunque tampoco se le puede reprochar nada, yo no soy ni mucho menos un novio 10, creo que queda bastante claro.

Lo cierto es que Sara si tiene una ventaja para darme cariño sobre Elisa: Sara y yo somos del mismo lugar, mientras que a Elisa y a mi nos separan 1500km de océano y lágrimas. Esto siempre me pareció un problema, hasta que me di cuenta de que tengo la suerte de conocer a la persona que me hace feliz, y que es capaz de hacerlo en cualquier momento. Me he prometido que la próxima lágrima de tristeza que cualquiera de los 2 derrame, será la que definitivamente nos junte.

Después de que me sacasen sangre, para unos análisis bastante importantes por cierto, fui a cortarme el pelo. No lo hice por mi, ni por Sara. Una vez más, fue por ella. Elisa siempre me pasaba fotos suyas, se las pidiese o no, y yo siempre prometía que también le pasaría y nunca lo hacía. Hoy, y como soy aficionado a la fotografía, me he decidido hacer unas fotos de estudio de mi mismo y las he retocado un poco, solo para "la afortunada". Según dice, le han encantado. "Cariño, he cambiado, haré cualquier cosa por ti" - he pensado. Es lo único que trato de demostrarle. La posibilidad de estar juntos para siempre, es más que una posibilidad.

Elisa es simplemente preciosa. Sus ojos son del color de la madera de roble, y transmiten la misma fuerza. Son grandes y expresivos, y el brillo que desprendían cuando estábamos juntos era ya un motivo más que esclarecedor para saber que es la mujer de mi vida. Su pelo es negro y largo, muy largo, rizado, como el que se le pone a Eva en cualquier película cristiana. No es una chica excesivamente delgada, su estatura es superior a la media femenina y se podría decir que es más bien ancha de espalda. Sin embargo, es muy llamativa, con rasgos indefinibles por las palabras, casi mística.

No es la descripción de otra foto suya la que doy. No es un simple amor a distancia. No es otra locura digna del diario de patricia, ni otro amor con formato HTML de los que tanto se ven hoy en día. Doce días de mi vida fui feliz. Doce días de mi vida, estuve junto a ella. Pero eso, es el ayer, y la claridad es mi presente, la claridad de que ella es el mañana.

Capítulo 1, día 1. El ahora y el mañana.

El ahora.

El amor de mi vida. No puedo decir más. Es ella, no existe otra persona en el mundo para mi. Es mi ahora. Y es el mañana...